Llegas cuando estoy a punto de olvidarte
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti.
- Camila
EL MALUCO REWIND...
Este cassette está como malo
No creo que a mis lectores les haya tocado el famoso WALKMAN. Pues a mí me tocó, y sí, alguna vez agarré el kilométrico y le dí rewind al cassette porque mi Walkman si tenía el botón de Foward. A veces si podía, otras me costaba más, pero siempre terminaba brava. Uno terminaba diciendo REWIND DE DAMIER (perdón por lo soez). Es por eso que hoy comienzo de esta manera para contarles que la mente es como un cassette. A veces uno le da foward y muchas veces, sin uno quererlo, hay que darle el maluco REWIND.
Fueron semanas sin saber de él. Fueron meses y finalmente, fueron dos años sin saber qué ocurría con él, por qué ocurría, si estaría bien o mal... Recuerdo que si me preguntaba mucho por él. Alguna vez un amigo me dijo que había abierto un bar poco después que yo me fuera de la emisora. Las cosas habían quedado en el pasado, habían ciertos diálogos que no recordaba, otros que sí, pero en mi mente siempre estará el "Es que yo soy un ser cambiante". Me lo recordaba con frecuencia, y creo que aún lo sigo haciendo, para decirle a mi inteligencia emocional que él es un no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro... si él está feliz así, yo estaré feliz así. A mí no me costó trabajo aceptarlo (¿Se acuerdan? 5 de agosto, media noche, automóvil... ¿Capítulo III de esta historia? OK).
El remedio de todas las tusas, así sea por una traga que jamás fue nada suyo, es el estar ocupado. Sí, el QUE-HAY-PARA-HACER, el HAGA-ALGO-CON-SU-VIDA, el CAMINE-VENGA-LE-AYUDO... yo tuve un Maestro Miagi que me hizo ver las cosas de cierta manera y que hizo el trabajo difícil, pero si mi pensamiento no estaba concentrado en otras cosas, perdía. ¡COMENZABA A PENSAR EN ÉL! ¡ME FRUSTRABA DE SABER QUE ESTABA PENSANDO EN ÉL! ¡Todo en esta ciudad me lo recordaba! Bueno, no todo. La U era mi palacio, mi castillo, mi burbuja anti no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro. La U no solo me ofrecía manes para ver, estudio por hacer, amigos para compensar el tiempo perdido. La U me ofrecía algo más, ¡UN TRABAJO!
Durante esos dos años, me volví cual hormiguita y lo único que hice fue estudiar y trabajar. Cerré mi corazón y no volví a dejar entrar a nadie. No miraba a ningún niño de la U, y no me importaba si alguno me miraba. Yo no veía. Mi refugio, la U y sus trabajos y mi querido centro de servicios. Era fácil, era lindo. Mis jefes me querían, mis compañeros eran los mejores, aprendía todos los días, dejé el acento fresa, dejé de ser tan mimada... Mi centro de servicios me abrió las puertas en su totalidad y hasta ahora, esa es mi mejor experiencia laboral... todo era perfecto. Hasta que a mediados de 2009....
Un día cualquiera, yo estaba en mi cubículo en el centro de servicios, faltaban 10 minutos para salir a clase, cuando me dio por entrar al MSN para mirar si un compañero de estudio estaba conectado porque teníamos que hacer un trabajo juntos. Me logeé, y no fueron ni cinco minutos cuando una ventana se abrió y leí lo siguiente: "Voy a estudiar cine en tu Universidad". ¡Les cuento que pegué un grito! Las dos personas que estaban conmigo en el centro de servicios me preguntaron qué había pasado y yo les dije, "¡Es que me acordé de una cosa horrible!".
En cuestión de un segundo, todos esos recuerdos que me atormentaron y me frustraron habían vuelto a mi mente, y en ese momento no lo podía creer, iba a venir a mi palacio. ¡SE IBA A ADUEÑAR DE MI BURBUJA! ¿¡POR QUÉ MI BURBUJA!? ¡SI YO LE DI TODO CALI! Él podía salir y no me encontraba por ningún lado, no me iba a encontrar jamás. Yo no tenía que encontrármelo, ¡CALI ERA DE ÉL! Yo conocía de los sitios que le gustaba frecuentar así que yo no lo hacía. Y ahora, mi castillo iba a ser invadido por un no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro. ¡Y lo peor de todo! ¡ME LO IBA A ENCONTRARRR! *Sollozos* ¿¡No habíamos quedado en que él iba a ser un gran empresario con su bar?!
Yo salí corriendo a contárselo a quien sabía que tenía clase cerquita a mi oficina, a una amiga palmireña a la que estimo mucho. Ella lo único que hizo fue reírse, y reírse y reírse y terminó con esta pregunta: "¡¿Ese man tan viejo y se va a poner a estudiar?!" De razón se reía. "¡Nooo ese al primer semestre se retira! Ese man no vuelve, fresca, fresca que eso es solo cuatro meses y ya! Él está tan ocupado con su bar que ni tiempo va a tener para terminar la carrera. Es más, ni terminará el primer semestre." Yo me fui convencida de ello. Es cierto, él era tan pesimista cuando yo le conocí que por dedicarle todo su tiempo al bar, no se lo iba a dedicar al estudio. Así que respiré aliviada.
Así fue. Al siguiente semestre, él estaba ahí y sabía donde trabajaba yo. Y yo... yo ponía carita de tonta. Tengo que admitirlo: ME ENCANTABA QUE ME BUSCARA. Muy dentro de mí, yo quería seguir siendo su amiga, ¡Y eso éramos! ¡ERAMOS AMIGOS! ¡Habíamos vuelto a ser amigos! Pero algo no era como antes, y no me refiero a las mariposas en el estómago, ni a las ganas de comérmelo a besos. Algo ya había cambiado. Yo era más callada y él solo leía, y leía y leía y a veces hablaba por celular. Todo se tornó tan distante. Aún así, me invitaba a almorzar, me llamaba para que lo acompañara en la biblioteca, me preguntaba cosas de la U... Casi siempre andaba solo... ¡CLARO! ¡ME ESTABA UTILIZANDO PORQUE NO TENÍA AMIGOS! JA JA JA JA... Pero luego los tuvo. Y se olvidó por completo de mí.... ¡AJA!.... Menos mal tenía mi trabajo y mi estudio.
Hablando en serio, siempre que él necesitó algo de mí en la U, yo se lo daba. Yo se lo compartía, yo se lo hacía saber, y no me arrepiento. Él es una gran persona. Un "BACÁN" si uno se pone a hablar con él. Antes yo soy "la mala de la película" contando todo esto. Yo soy quien dio la estocada más grande, CONTARLO TODO.
No solo terminó el primer semestre, sino que entró en el segundo... y creo que ya está como el séptimo u octavo, algo así. Volverme a encontrar con él, fue toda una experiencia. Experiencia que le enseñó a mi cassette mental no solo a hacer rewind, sino foward. Yo sabía que tenía que seguir adelante. Yo sabía -y sobre todo estaba al tanto- que una vez él tuviera a amigos, se olvidaría de mí. El problema fue, que una vez eso pasó, no sentí ganas de llorar por él, ni de echarme a morir por él... el problema fue que me dí cuenta lo sola y lo desgastada que me sentía. Si tan solo hubiera recurrido a la EDUCACIÓN de mi MAESTRO MIAGI