14 dic 2009

CRAZY LOVE RUSH

De repente, se levantó y vio sus labios. Su cara de niño malo mostraba esos labios que hacían que ella se mordiera los suyos, se pusiera nerviosa y sintiera las ganas más grandes de devorárselo a besos. Él pasó por la mesa donde ella se sentaba a almorzar. Ella intentaba no mirarlo, pero sus ojos seguían devorándoselo en el instante más deliciosos de su día, la hora del almuerzo. Y no precisamente era el almuerzo lo más delicioso, sino el instante, el momento en que todo su cuerpo se elevaba y se iba paso a paso, centímetro a centímetro, recorriendo esos labios, imaginándolos en los suyos… solo una vez quería sentirlos, pues pensaba que era la más hermosa de las experiencia…

El anterior párrafo, lo escribí hace varios meses, cuando estaba al borde de una sobredosis de oxitocina, y no podía controlar esa cosa que le llaman traga. Hace poco encontré el escrito y comencé a recordar la personita que hace varios meses era. Era una nena soñadora que perdió toda ilusión hace varios meses cuando en un intento por no decir nada, dijo TODO (Le doy gracias a mi linda boquita). Y es que no quería traer el tema a alusión, pero ya no lo aguantaba y necesitaba que ese diario que llevo en mi cabeza, explotara por un momento y llegara a alguien, a usted, la persona que está leyendo esto.

Y no se vale, porque sin querer hacerlo, cerré el corazón a todo movimiento ridículo de traga maluca y esa nena soñadora quedó ahí metida. Quiso tocar la puertecita de mi corazón varias veces y nunca se la abrí por miedo a volver a meter la pata. Y es que no es la primera vez que hago doler a mi inteligencia emocional… pero no estamos hablando de eso.

¡Es que es horrible! Por que independientemente de que haya tenido ese rush crush, quiero volver a tragarme. Quiero volver a sentir maripocitas en el estomago, quiero volver a hacer ojitos y sonreír estúpidamente al solo mirar a alguien. Quiero volverme torpe, quiero despertarme a las tres de la mañana y no poder a volver a dormir por estar pensando en ese alguien. Quiero reírme con esa persona, quiero pelear con esa persona, quiero hacerle pucheros a esa persona… sobre todo, quiero volver a saber que se siente eso que canta Taylor Swift y The Jonas Brothers en sus canciones y que siempre canto pero que no tengo idea de cómo se siente.

Hace poco hablé con un amigo mío, y me dijo que no podía pretender buscar en una sola persona, un novio-entuke-mozo-vacilón. ¿Y por qué no? Pues porque no es lo mismo un novio, un entuke, un mozo, y un vacilón. Yo soy la única que desea las cuatro cosas en ¡UNA! ¿Pero qué busco? Alguien que entienda que tengo un espacio, que hay un tiempo para nosotros y otro para los amigos, y que entienda que no seré la nena que llama, pide permisos, envía mensajes, está pendiente de él… No. Yo no soy esa acosadora, besuqueadora, coqueta, niña buena que todo niño quiere… desgraciadamente, yo soy lo opuesto. Sin embargo, también soy nena, también sueño con un alguien que sea divertido, inteligente y me respete… bueno, y alguien que bese bien y de una muy buena…

La cosa es que quiero volver a tener un Crazy Love Rush. Quiero ver a ese alguien (quien llegue), y sentir maripositas en el estomago. Quiero derretirme cuando lo vea con una camisa de X color porque se ve HOT con esa camisa… Quiero saber su fecha de cumple, quiero conocerle sus mañas, aprendérmele bien el apellido, el nombre y si es posible, conocer sus gustos y sus disgustos… sin embargo, nadie a mi alrededor puede ser un posible Crazy Love Rush, porque simplemente, no logro que sea tan crazy...

18 nov 2009

JONAS BOTHERS EN 3D

Ayer fue el cumpleaños de mi hermanita numero 16. Mi hermanita, Le’, fue quien introdujo Jonas Brothers en mi mundo fresa. Siempre ha sido fan de ellos, siempre me ha puesto a comprar sus discos, tiene todos sus DVD, y siempre que puede, baja todos los videos que le hacen falta. Pero de todas las cosas que me ha puesto a comprar, de todos los DVD y CD que lo vuelvan a uno loco, ayer le di lo más fantástico que haya visto en toda mi vida… y no necesariamente es porque nunca haya visto un película en 3D.

Para los que no saben, los JB, como Le’ les dice, sacaron al mercado un concierto en 3D. ¡COSA LOCA! Desde hace meses me puse en la torturante tarea de comprarlo, y no es porque es muy difícil de encontrarlo. Todo lo contrario. La tarea se convirtió en martirio cuando después de un mes, ¡me moría de ganas por verlo! Me imaginaba viendo a Joe Jonas en 3D, con ese cuerpo, tratando de tocarle esos súper brazos que tiene… en fin. El famoso día para entregarle el regalo de cumpleaños llegó. ¡TODO EL DÍA ESTUVE ANCIOSA! Cuando destapó el regalo, no esperamos ni cinco minutos para ir a ver el DVD.

¡QUÉ DVD! ¡QUÉ ESPECTACULARIDAD DE DVD! Es un sueño hecho realidad de cualquier fan…Si hasta mi mamá se divirtió, y ni es fan. Salían cosas del T.V, Nick Jonas apareció por tres segundos en la habitación de mi hermana, los risos de Kevin Jonas daban ganas de cogerlos, y Joe Jonas… ¡¡¡AHHH!!! Joe Jonas me lanzó sus gafas… hasta rozó mi cara con sus dedos…

Estábamos atónitas. Yo quedé con un hueco en el estómago y aún no he podido desayunar. Quiero volver a verlo, quiero saciarme de ese DVD, quiero… quiero volver a ver a Joe Jonas disfrazado de policía, señalándome con el bolillo.

En este momento me detiene una asesoría de clase, una sustentación de un parcial final, y… ¡Ah sí! La entrega de ese parcial final… estoy preocupada por ese video (que no es en 3D). Así que me tocará esperar TOOOODO el día, para que en la noche pueda volver a ver a los JB en 3D…

18 sept 2009

El horrendo día de Amor y Amistad

¡¡EL MES DEL AMOR Y LA AMISTAD!!... ¡¡Ahh!! Como lo odio… Todos suspiran, ríen... la vida es más bella, más fácil y los problemas se solucionan solo con hablar del entuke, del novio, del amigo... Los pajaritos son más bonitos, el aire que se respira es más cálido, y las noches son más sabrosas al lado de quien ilumina la vida… ¡¡PERO COMO LO ODIO!!

Odio ver los globos de helio prendidos de las muñecas de las niñas, odio ver los chocolates en forma de corazón, odio ver peluches que vienen en papel de regalo celofán, y odio –aborrezco- ver a las parejas de la mano, mostrándose todo el cariño por medio de un beso apasionado. Besos que hacen que yo me derrita y me sienta con ganas de… UN NOVIO, o por lo menos, un entuke.

Y es que es muy difícil hablar de algo que para muchos es corriente, e innecesario… e intenté no ser tan fresa y soñadora y quise omitirlo pero… es necesario, y de suma importancia, poder decir lo que siento: ¡¡¡ODIO EL DÍA DE AMOR Y AMISTAD PORQUE NO TENGO CON QUIEN CELEBRARLO!!!

La última vez que lo celebré fue en una fiesta y con alguien con quien… bueno, digamos que fue más besar a un sapo que a un príncipe… es que siempre doy con sapos… pero ese no es el tema ahora. Lo peor de Amor y Amistad es que siempre hay algo en mí, pero muuuuy adentro de mí, que sueña con una noche inolvidable de cita romántica con vino, donde el man es un care-bonito tipo Joe Jonas que habla cosas interesantes. Después de una o dos copas (y sin emborracharme), bailar una canción de Frank Sinatra (preferiblemente Strangers in the night) a la luz de la luna. Dónde las estrellas sean parte del acto a seguir, convirtiéndose en cómplices de lo más mágico que siempre haya existido, un beso lleno de pasión.

Creo que por eso odio estos días. Me hacen sentir una romántica empedernida, llena de ilusiones y sueños, dónde el príncipe azul (care-bonito tipo Joe Jonas) existe y los finales de Walt Disney son una realidad. Eso es exagerar… pero no, apenas estoy comenzando.

Cuando veo a esas parejas de la mano, me siento sola. ¡Me doy cuenta que estoy sola! No me hace falta un novio hasta que veo que los demás viven en un mundo rosa dónde los pajaritos vuelan a su alrededor llenos de vida y un Bambi va a su lado esperando a que le toquen… y vuelvo y caigo en cuenta que… estoy sola y quiero un novio…

Así que para ahorrarme la pena y el desgaste de tener que soñar con un care-bonito tipo Joe Jonas con coeficiente alto, que a la final lo único que resulta es siendo el que me va a partir el corazón porque NO SOY SU TIPO, prefiero hacerme un platado de crispetas, recostarme en la cama y verme todos los DVD’s fresa que pueda tener en mi casa; tomarme un tarrado de agua, pretendiendo que es vino, y que ese care-bonito tipo Joe Jonas estará ahí, viendo esas pelis conmigo. Acto a seguir, pretenderé que caeré en su espalda, dormida, para que llegue el día siguiente, y así entender, que Joe Jonas solo se ve por T.V y el care-bonito solo vive en mi imaginación, y que en la realidad tendré que besar muchos sapos, antes de encontrar a un verdadero príncipe azul… y que NO necesariamente tiene que ser un care-bonito tipo Joe Jonas.

17 ago 2009

ME ENCONTRÓ EN EL BAÑO

“Estábamos acostadas en la cama de mis papás, viendo televisión y jugando cuando a mi hermana le dio por ir al baño. Yo me fui tras ella y comencé a tocarle la puerta del baño para seguirla molestando. Me senté en el piso y continué tocándole la puerta.”

Era el año 2000, 10 de Noviembre a eso de las cuatro de la tarde. En ese tiempo, Ale tenía siete años. Esa tarde ella y yo no planeábamos hacer tareas. La semana había acabado y llegar a ver ‘tele’ siempre era la costumbre, porque el domingo es ‘sagrado para las tareas’.

“Ya me iba a parar y de repente vi que la puerta se había quedado blanca, creo que era el impacto. Luego me paré y volví a verla blanca, sentí el segundo impacto, y en el tercero, la onda me empujó hacia mi hermana”. Recuerda Ale a sus 14 años. Recuerdo su cuerpecito prendido del mío, como si la onda la hubiera atado a mí. Yo estaba subiéndome los pantalones. ¡Casi que no me los deja subir! Ella temblaba pero tocó ponérmele brava para que se me despegara y así podérmelos subir bien. ¡Casi no me suelta!

Ese día fueron cuatro cilindros bombas dirigidos al batallón de la tercera brigada en Cali. Uno cayó en el concesionario Renault de la quinta; otro en la estación de gasolina enseguida del concesionario; otro no estalló; y el último en la calle cuarta con carrera 79 detrás del hospital psiquiátrico, derrumbando uno de sus muros, justo al frente de donde vivía.

Yo vivía en Rincón de la Arboleda. Ahí viví dos explosiones, una que lo único que hizo fue tirarme por unas gradas; y esta, que cambió por completo mi vida.

LO QUE VA POR DENTRO

Uno ve pasar todo en cámara lenta. Hay un agujero en la cabeza y uno no sabe qué va a hacer, y menos cuando sólo se tiene 13 años. Uno no sabe por dónde comenzar; si volver a cargar a Ale, si salir corriendo despavorida, si ponerse a llorar, si quedarse en el baño o si salir.

A uno se le sube la bilirrubina. No sé cómo explicarlo mejor. Primero estás jugando, viendo tele en uno de los sitios que consideras más seguro, y de un momento a otro, sientes un fuerte ruido, el suelo tiembla y la desesperación comienza a subir, y aun más cuando no se puede salir a ver qué pasó porque ¡estás en el baño sin poder acomodarte los pantalones!

DE FRENTE AL VENTANAL

Yo cargué a mi hermanita y salí del baño. Inmediatamente, le pedí a la señora del servicio que cogiera a mi hermana porque yo iba a llamar a mis papás.

Cuando entré a la sala, vi el ventanal. Ni un pedacito de vidrio prendido al marco de la ventana, nada. Solo había esquirlas por todo el suelo y uno que otro vidrio encima de los muebles. De milagro no le pasó nada a ‘La Consentida’ de mi mamá, la del estuco veneciano.

Quité un vidrio del teléfono y llamé a mi mamá. Cuando le llamé, mi mamá recuerda que el mensaje era raro porque me estaba riendo (Como siempre). Sin embargo, cuando mi hermana lloró, supo que la risa eran los nervios y me pidió que me calmara. Cuando lo hice, le conté.

De pronto, comenzamos a escuchar balas. Mi hermanita había puesto sus pies descalzos en el suelo, y se puso a llorar porque se pinchó con las esquirlas. La señora del servicio buscó inmediatamente los tenis de la niña y se los ayudó a poner.

Colgué el teléfono. Volví a mirar la ventana de la sala, y ahí, de frente al ventanal, vi a unos policías disparando a la loca. Uno, dos, tres… fueron como cinco que vi pasar. Todos disparaban, como si supieran el blanco. Recuerdo que me tiré a la alfombra de la sala. Me rallé parte de mis piernas con las esquirlas y uno que otro vidrio. Así que le dije a Aleja que cuidado se cortaba, pero se lo dije después de que ya la había tirado al piso.

Uno no tiene idea que hacer, así que uno va con la corriente. Abel*, un vecino cubano que vivía al frente de nosotros, nos pidió el favor de bajar con él y su familia porque era mejor estar en el parqueadero que en los edificios. Así que uno sale, desorientado, del apartamento.

Cuando llegamos al parqueadero, nuestros amigos nos llamaban para que viéramos lo que pasaba por fuera. Corrimos a ver y ahí estaba, un pedazo de muro le hacía falta al Hospital Psiquiátrico y muchos de los pacientes intentaron escaparse del recinto. Sin embargo, había tanta policía en el sector que inmediatamente los detenían.

La noche maduró sin ningún bombillo. Ale y yo decidimos quedarnos al lado de todos nuestros amigos. Unos estaban cortados y otros, asustados. Entre chiste y chanza dejamos caer la noche. A eso de las siete, a todos nos azotó el hambre. Ale y yo deseábamos una ‘Arepa con Todo’, pues sería esta la que haría exquisito el momento.

Cuando papá y mamá entraron a la unidad me sentí más tranquila. Les comentamos lo que había pasado. Por último, les dijimos que mis piernas estaban ralladas por las esquirlas y que Ale casi se entierra unos vidrios en los pies.

LA PÉRDIDA:
Cuando subimos al apartamento, vimos que, salvo las ventanas del cuarto de Ale, a todas les hacían falta los vidrios. Además, uno que otro bombillo quedó medio prendido en el techo. La sala quedó llena de vidrios y esquirlas, pero la del veneciano estaba impecable. Creo que mi mamá sintió alivio al ver a su ‘Consentida’ en perfecto estado.

Cuando entramos al cuarto de mis padres. En la cama, donde esa tarde estuvimos viendo tele y jugando, voló el tubo de cortina con cenefa y todo, además de los pedazos de vidrio. “Yo creo que si no le hubiera dado ganas de ir al baño a mi hermana yo no tendría mi cara como la tengo ahora. El tubo de la cenefa cayó en el lado de la cama donde yo estaba. De solo pensar cómo podría estar mi cara me da miedo. Eso hace pensar, y ahí estoy afirmando aun más, que Dios existe”. Finalmente, nos fuimos a comer esa ansiada arepa de la que horas antes estábamos hablando.

3 ago 2009

EL RINCONCITO

Este fin de semana fue uno de los mejores durante estos meses. Tuve la impresión de quedarme dentro de una “bolita de cristal” que no quería salir de ese sitio que visité. El sitio, el mejor del mundo para recordar mi infancia, la unidad dónde crecí. El nombre es Rincón de la Arboleda, una unidad que queda al sur de Cali donde ocurrieron un sin número de experiencias, mi primer beso; mi primera borrachera; partidos de football con ventana quebrada abordo; los mejores juegos de “Escondite” y “Policías y ladrones”; mi primera caída en bicicleta, en patineta y en cuatrimoto; los primeros petardos que me tuve aguantar…

El sitio lo visité debido a que una de mis amigas más queridas se pasó a vivir en el sector nuevo de la unidad; ¡Y si que habían recuerdos!

Recuerdos que llegaron desde el primer momento en que vi la portería. Recuerdos que me volvieron a introducir en una bolita de cristal y que poco a poco hicieron que mi corazón de derritiera y quisiera subir a saludar a muchos.

Yo recuerdo una portería grande, donde los sitiales eran amplios y el portero siempre era amable. Esta vez, cuando entré, no solo se me hizo un hueco en mi estomago, sino que el portero no me conocía, y esta se volvió tan pequeña y fría, que ya era irreconocible. Las rejas siguen siendo azules, las paredes crema y la cartelera sigue estando en el mismo sitio donde la vi por última vez hace cinco años; además, la nevera sique intacta y las golosinas están puestas encima del sitial… todo como siempre ha estado. La caseta del portero no ha cambiado en nada, solo que ya tiene dos citofonos y más buzones de correo, pero hasta la puerta del baño sigue igual, raspada a la mitad.

Cuando proseguí, me sentí una niña de nuevo. Podía ver correr a mis amigos de infancia y se me aguaron los ojos. Todo seguía igual, las plantas, los árboles, las piedras, los avisos… ¡TODO! De pronto, ahí estaba, exactamente en el segundo piso de esa primera torre, el ventanal donde me paré infinidades de veces a recibir viento. Donde todas las noches alguien podía ver una pared con un estuco veneciano; pero esa noche, ese estuco, no estaba. El ventanal estaba cerrado por unas cortinas y se me fue imposible no llorar. Cerré mis ojos, y recorrí mi antiguo hogar, ¿Será que los dueños la cuidarán como mamá lo hacía?

Y a medida que entraba a la unidad, yo me metía en una bolita de cristal. La bolita de cristal que hace poco se me quebró. Esa por la que muchos me consideran fresa y superficial, esa con la que crecí y esa que muchas veces vuelven a construir para que no me descarrile. Sí, yo crecí en una bolita de cristal donde el mundo siempre fue rosa, todo era posible y hasta los sueños se hacían realidad, ¡Ah! Y no tenía que preocuparme por el dinero.

Seguí caminando por la unidad y me di contra una piscina. ¡¿QUÉ LE PASÓ A LA PISCINA?! Antes era azul, pero ahora, es como AGUAMARINA, ¡Ah! Y está cercada por unas rejas azules que no le van bien, pero que por medidas de seguridad y leyes impuestas por el gobierno, así debe estar. Y ahí estaba la mesa con el parasol, del cual alguna vez les hablé. Y ahí fue donde me comencé a sentir extraña. Triste pero feliz de poder estar ahí. Recordaba que los sábados, todos jugábamos o bailábamos o pasábamos el tiempo en la caseta de actividades… pero este sábado todo estaba desierto, y la unidad estaba fría. ¿Dónde estarían los niños?

De pronto, llegué a la entrada de la torre donde yo vivía. ¡SI QUE SIGUE IGUAL! El contador gigantesco a mano izquierda que guarda todos los contadores de la torre; de frente el extintor amarillo en su caja de metal roja; a mano derecha algunas matas; y en frente, exactamente en el balcón del segundo piso, la letra de la torre, la A. Recuerdo que desde ese contador, mi hermanita se tiró varias veces, y nunca se golpeó la cabeza.

Llegue al apartamento de mi amiga y me recibió con un abrazo y yo, con unas lágrimas. “No llores”, me dijo muy amable. Me sequé las lágrimas. La noche estuvo increíble. Nos reímos y jugamos un juego de mesa llamado “CRANIUM”. ¡QUE NOCHE! Después salimos a darle una vuelta a la unidad.

Durante la caminata por la unidad, yo contaba todo lo que se me venía a la mente, las anécdotas, los bailes de las “Spice Girls” en la caseta de actividades, las caídas de mis amigos y las mías… un montón de recuerdos rodeándome, llegando a mí y queriéndosen quedar para que yo no volviera a salir de esa burbujita. Pero la noche calló y la madrugada nos sorprendió en charlas y la hora de partir llegó. Así que partimos cada quien para su casa.

Yo dejé mi burbuja a un lado. Divisé, de nuevo, la ventana de mi antiguo apartamento, sonreí y me di cuenta que ya era hora de partir.

¡Ah! Y como dato curioso, a quienes recuerdan mi carro ruso, aún sigue esa mancha de aceite en el parqueadero… oops, so sorry.

22 jul 2009

LA TÍA UNIVERSAL

Ella… con su fragancia a narcisos y su, según ella, elegante caminar, se contonea durante la fiesta de la abuela. Esta vez no dice que tiene derecho a sus aguardienticos porque… bueno, ya los tiene en la cabeza. La música, un son de mariachi que canta con alegría rancheras que solo los viejos conocen. De pronto, contoneando sus caderas, se sitúa al lado del mariachi más joven. Le agarra el sombrero y de la nada, lo abraza y le dice: “¡¡HOLA CHUSCO!!”

Esa es la tía Universal. A mi me tocó una deportista soltera que lo tilda a uno de viejo que porque “a mi edad y aún me hago un cesta de ¡tres puntos! Y usted ni siquiera juega basquetbol.” Bueno, pero es que hay que comentarle que el deporte y yo no la vamos. “Jum, por eso es que está como está.”

Estas tías Universales son el alma de la fiesta, la casamentera de los sobrinos y, sobre todo, la parte impredecible de la familia. Esa tía que tiene sesenta y tantos, y se siente de 20 es una de las causas del por qué considero que mi familia está tostada.

Es que estas tías universales son queridísimas con los sobrinos jóvenes, los invitan a cuanta viejoteca que tengan y son las populares del círculo de amigas solteronas…Todas las amigas tienen que ver con ella y sin ella, no hay buen rato. Ah! Y les sacan “la sustancia” a las presas de pollo, ¡¿Bueno?! Son las primeras en descubrir quien ha crecido y quien no, cuando llegó y cuando no… y son las primeras en preguntar delante del novio (o entuke o como le quieran decir), ¿Por qué no ha llegado? “Cuidadito sale con bebe abordo”.

Y es que cuando llegan los amigos de uno a la casa ya le quiere armar fiesta… y pretende conseguirle a uno ¡¡MARIDO!! El otro día, eso ya tiempito, un gran amigo mío llegó muy al medio día a mi casa a visitarme. El se sentó en el sofá de la sala y yo en una poltrona. Resulta que, de la nada, salió mi tía y se nos sentó en la sala, al lado de él para ser más exacta, y comienza: “¿Uste’ qué hace? ¿Cómo se llaman sus papás? ¿Dónde vive?”… No saben el afán que tuve de pararme de esa poltrona e irme. Y a medida que él comenzaba a responder, ella acentuaba con la cabeza y me miraba con aprobación. Pobre amigo… ¡NO! ¡POBRE YO!

Ella, como buena mujer que es, ¡NO TIENE MINUTOS! Siempre está ocupada, “azorada”, “Con tanto qui’hacer”… pero es que cuando uno le piensa ayudar o por lo menos tenerle paciencia para poder tratar de ayudarle, ella responde con su cara enojada “¡YO ME BANDEO SOLA!”, y después se queja “No es que nadie le ayuda a uno, uno si le colabora a todo el mundo. Vea, eso lo que hacen es vivir bueno, y uno que se lidie solo…” Y uno piensa: Pero si hace unos momentos… dijiste que te bandeabas sola…

Si… esa tía, la que lo pone a uno a bailar con los primitos chiquitos o con el abuelo ya borracho… la que lo agarra a uno para bailar que porque “Uste’ es bailarina de la casa, haga algo por la reunión”… ¡¡ESA TÍA!! La que lo besa a uno en la mejilla con colorete rojo escarlata y le deja la marca que no se quita ni con agua.

Esa tía… la que uno quiere pero a veces quiere es salir corriendo de su lado… yo la quiero mucho. Yo la estimo tanto que cada vez que me saluda, le abrazo y ella me deja sin aliento. Yo la estimo tanto que le aguanto sus antojos de fritanga con Coca Cola (saben que no me gusta), sus ganas de bailar, sus amigas solteras, sus preguntas imprudentes… hasta sus levantes con jóvenes mariachis… Así que para ella, un TE QUIERO TIA.

17 jul 2009

A VER SI ADIVINAN!!!

Adivina, ADIVINADOR .....

Lo que percibí ayer me dejó anonadado. Cuando lo vi era sólido, rosa, parecía esponjoso. Pero al acercarme, supe que eran un montón de hilos entrelazados que están sostenidos por un palo de madera que está en el centro de ese montón rosa. Se veía apapachable y muy suave, pero cuando lo toqué se volvió pegachento y no pude sentir su textura, así que lo tomé del pequeño palo.

Su olor es uno de los más atractivos del universo. Huele a esencia dulce, tanto, que atrae a los terrícolas pequeños y a un sin número de insectos. Uno de los terrícolas se metió parte de esos hilos a la boca, así que decidí hacer lo mismo. ¡No lo pude masticar! Se deshizo en mi boca. Su sabor me llevó a un edén. Sabe a dulce. Es tan exquisito que aún no lo puedo describir, solo lo puedo disfrutar.

... Ya me he comido treinta de esos, y es imposible describir su sabor. El pequeño palo no es tan pequeño, los hilos le cubren. Lo que si sé es que comienzo a sentirme un poco enfermo. Mi estomago me duele y siento unas ganas terribles de vomitar. Parece ser que consumir en exceso este edén azucarado, conduce a un amargo fin.

16 jul 2009

La perra de la vecina.

A mi encantan los animales. Sin embargo, una de mis más grandes fobias es la zoofobia. No me gusta tocar ni perros, ni gatos, ni caballos, ni camaleones, ni nada perteneciente a las familias de los animales… bueno, salvo el hombre, claro. Es más ni me les acerco. Que el perrito chiquito, el gatito bebe, que el conejito, que el hámster, por más tierno que sea, yo no me le acerco. No se como explicarlo pero me pongo muy nerviosa apenas veo animales a mi alrededor. Lo peor de todo es que ellos como que huelen el miedo literalmente porque ¡siempre tiran a buscarme! ¡QUE MIEDO!

El caso más extraño de acercamiento hacia animales, me ha ocurrido con la perra de mi vecina, Nina. Es una Labrador negra, HERMOSA que sabe como buscarlo a uno. Ella parece una persona metida en un animal. Entiende todo. La dueña le dice “Nina no ladre” y la perrita se queda muda. “Nina nos vamos” y ella se posa en la puerta para salir. Es al único animal grande al que me le he acercado y he sobrepasado los cinco segundos acariciándole la cabeza. Pero, ¿Cómo pude lograr acariciar a una Labrador de su tamaño? Bien, lo primero que uno debe tener en cuenta, es que el animal se haga entender por el amo y viceversa. Segundo, que el animal no le llegue corriendo a uno; la primera vez que Nina me recibió con la corrida me pegué ¡EL SUSTO DE LA VIDA! Casi no me le vuelvo a acercar. Desde ese entonces, Nina, esa bella Labrador, llega caminando a mi lado y me pone la cabecita en mis manos para que yo le acaricie.

Les cuento que hace poco operaron a Nina. Tenía unos quistes benignos en su cuerpo que le salían como bolitas de ping pong. Verle con esos quistes era impresionante porque, personalmente, me daban ganas de llorar y me sentía muy preocupada por la perra. La cosa es que ahora está en la casa con unas cortadotas que tienen aproximadamente 15 puntos cada una, y un cuello de aislamiento color blanco. Es horrible ver a ese animalito tan adorable con ese cuello. Yo sé que es por el bien de ella, pero me parte el alma. Siento desespero por ella, me imagino uno estar con un cuello de esos y… si estar con un cuello ortopédico es lo peor, pobre Nina debe sentir sofoco ó, a lo mejor, claustrofobia… y eso me preocupa.

Ahora que lo pienso, que lindos son los animales. Como una persona que no se le puede acercar ni a un conejito siente todas estas preocupaciones por un animal al cual varios meses atrás ni se le acercaba… Solo espero que Nina salga rápido de eso, para que cuando le vea, camine hacia mí y yo pueda acariciarle la cabecita, y así podamos seguir siendo otro caso de fobia superado.

15 jul 2009

No tengo minutos.

Ya que tengo un tiempito en el trabajo, y que no tengo nada en que pensar, quiero dedicarle un tiempo a los minutos. Esos minutos que cuando uno necesita que sean cortos, son súper largos; y cuando necesitamos más tiempo, los minutos pasan como correcaminos. Y por eso es que uno siempre anda corriendo de arriba para abajo, por eso es que uno siempre llega tarde a todos lados, y por eso es que me da miedo quedarme unos cuantos minutos más en cama haciendo locha… simplemente porque desde que me levanto ¡NO TENGO MINUTOS!

Me levanto corriendo a las 5:30 de la mañana a hacer cardio, que porque es bueno para la salud y que porque es el complemento de la dieta balanceada y no se que más pendejadas… a las 6:30 termino y salgo pitada para el baño porque ya me ha cogido la tarde para irme a la U. Y es que el “corre, corre” de la arreglada es duro, y más aún con mis rizos rebeldes, que son la principal causa del retraso (No hay “Sedal” que pueda con ellos); también está el gel de baño, el exfoliante de baño, la crema en el cuerpo, el splash después del baño, el aceite para las manos, el perfume… mejor dicho, toda la gama de productos que permiten que una se vea decente.

El ejemplo clave es mi mamá. Si yo no tengo minutos, ¡Ella no tiene SEGUNDOS! Ella se levanta antes que cante el gallo para salir corriendo a las 6:40 de la mañana para el trabajo, y ya va diez minutos tarde, ¿¡Bueno?!. ¡Y ni hablar de los fines de semana! Mami es el centro de la familia; y por ser el eje central, le toca centralizarse con todo el mundo; con mi tía para sus problemas, con mi abue para el almuerzo, con mis primos para las labores de fin de semana y con nosotras… bueno, con nosotras para decirnos “hasta mañana” y “No, eso no se hace”.

Es que hay que admitirlo, a nosotras nos gusta correr. Nos gusta estar ocupadas, nos encanta mimarnos antes de comenzar el día, y, sobretodo, nos encanta que nos coja la tarde. Si no me creen, pregúntense por qué una mujer no comienza a arreglarse dos horas antes de lo previsto para salir con tiempo y llegar puntual a una fiesta, y no llegar dos horas después de que haya comenzado la fiesta. Por eso mi papi siempre me dice que me comience a arreglar con tiempo. Mi única ventaja es que somos tres nenas contra él. Es por eso que siempre estamos corriendo con todo.

Siempre estamos corriendo con los problemas, con las tareas, con las labores, con el trabajo… siempre hay algo porqué correr; y eso que hay muchas que no tenemos estado físico. Así que las mujeres de hoy en día no tenemos minutos. Por eso niños, ténganos paciencia. Entiéndanos y sonrían un poco cuando les digamos: ¡Dale rápido porque NO tengo tiempo! ¿¡Bueno?!

13 jul 2009

Un parentesis


El adiós de los buenos amigos siempre es reconfortante. Es saludable poder contar con aquellos que siempre han estado ahí para ti, más aún cuando son BTFs. Este mensaje es para aquellos a los que alguna vez tuve que decir adiós, y, en especial, para aquellas que ya muy pronto no veré…

Han sido innumerables las veces en las que me han hecho reír, llorar, querer, odiar… y eso las hace especiales. No son exactamente de mi misma edad, es más, siempre soy yo la que las cuida; ustedes hacen parte de mi familia, ustedes son mis hermanitas menores… así que el vacío que me dejan es más grande que la muralla china.

Nunca voy a olvidar cuando llegan a casa y se ponen a leer mis cosas; o cuando les da por aprenderse el baile de The Pussycat Dolls; o cuando dicen mi nombre acentuando donde no deben hacerlo… si yo estoy así no me imagino mi hermanita.

Solo espero que les vaya re-bien. Conozcan gente, crezcan como personas y, sobretodo, aprendan mucho. Las quiero mucho.

10 jul 2009

La Piscina

Mientras recibo llamadas de quejumbrosos preguntándose por qué esto y no lo otro, pienso en lo linda que está la mañana. Su sol, su brisa… veo las hojas de las palmeras moviéndose, y no saben las ganas que me dan de dejar el trabajo e irme a zambullir a una piscina… Y a medida que las horas pasan y los problemas de los demás llegan a la oficina, yo sigo pensando en la piscina…

Entonces comienzo a recordar mi niñez. El sin número de veces que entré en esa piscina cuadrada hecha de baldosas azules. El millón de veces que me tiraba al sol a eso de las 10:30 de la mañana que porque, según muchos, ese era el sol bueno para coger color.

Y es que el sol en esta época del año es el mejor amigo de los niños. Es el amigo del partido de football, el compadre en la montada en bicicleta y el hermano en la piscina. Ah! Claro que no podemos olvidar la época. Si, nada más y nada menos que… ¡VACACIONES!

¡¡Ahhh!! Yo recuerdo que en vacaciones, muy a las ocho de la mañana, timbraba a mi puerta una niña de 15 años, alta con cabello rizado, y muy buenas curvas a gritar que le abriera la puerta. Luego me gritaba: “¡VEEE, MOVETE QUE HAY BUEN SOL!”. Un sol brillante, hermoso… exactamente como el que estoy viendo por la ventana. Uno empiyamado, salía a abrirle la puerta a la nena y ella entraba. Se sentaba y comenzábamos a hablar largo y tendido. Luego daban las 8:30 y ella muy campante me decía que me pusiera el vestido de baño, “A ver si coges color.” Y soltaba esa carcajada que me acababa la ilusión en un dos por tres.

Luego, después de ya acabadas las ilusiones y que me había empapada en bloqueador, nos íbamos a llamar al resto de los amigos del conjunto. ¿Y como los llamábamos? ¡FACIL! Nos sentábamos en una mesa. Esa mesa tenía un parasol verde con blanco que giraba cuando uno hacia rotar la perdiga; y eso era lo primeo que hacíamos…

Luego, clavábamos de un bombazo en la piscina y nos zambullíamos a nadar. Yo siempre emergía del fondo de primera -no era exactamente porque era la más rápida. Y ahí comenzaba… Se tomaba aire, y a la cuenta de tres, los gritos de todos los nombres de todos los amigos del conjunto comenzaban a sentirse en la mañana. Poco a poco todos los niños y niñas comenzaban a bajar a la piscina. En total éramos 11…

Sería genial volver a ser niña. Tirarme en la piscina toda una mañana, quemarme las mejillas, y preocuparme por el bronceado de mis piernas, las cuales nunca cogieron color. Sería genial poder disfrutar de este sol… pero por el momento, tengo que atender al señor en la línea que desea una activación.

9 jul 2009

PARA QUE NO DIGAN QUE NO

Entre lo loco, lo cuerdo, lo feliz, el estrés, lo confuso y lo difuso… entre todos los sentimientos que me daba cada vez que lo pensaba, no aguanté las ganas y, por fin, dejé de lado todos los sentimientos y lo decidí: Abrí mi propio Blog!

Muchos ya me lo habían propuesto y me había quedado la idea de poder expresar lo que siento, pienso y todo lo loco que me dé la gana de escribir… pero siempre lo pensaba y lo pensaba y me decía “No, deje así, más bien no… pa’ que se pone si nadie lo lee…”, pero resulta que más de uno lee mis ensayos, mis crónicas, mis noticias… más de uno lee mis cuentos… Así que dejé de lado la boleta, las bobadas y todas aquellas cosas que hacen que yo diga: “No, deje así, más bien no.”

Muchos de los allegados saben que he intentado mil y una vez (eee tampoco, pero si más o menos unas seis) hacer uno pero no se porque no he podido seguir la cosa esta de escribir… Entonces por sexta vez, les presento mi blog, y esta vez si va en serio…


Así que si se me sale alguna Fresada, alguna locura, o alguna inconformidad con la vida… ténganme paciencia. Respiren hondo, recuerden mi dulce carita, mi gran risa… y sobretodo mi inigualable personalidad.
Los quiero, bye