22 jul 2009

LA TÍA UNIVERSAL

Ella… con su fragancia a narcisos y su, según ella, elegante caminar, se contonea durante la fiesta de la abuela. Esta vez no dice que tiene derecho a sus aguardienticos porque… bueno, ya los tiene en la cabeza. La música, un son de mariachi que canta con alegría rancheras que solo los viejos conocen. De pronto, contoneando sus caderas, se sitúa al lado del mariachi más joven. Le agarra el sombrero y de la nada, lo abraza y le dice: “¡¡HOLA CHUSCO!!”

Esa es la tía Universal. A mi me tocó una deportista soltera que lo tilda a uno de viejo que porque “a mi edad y aún me hago un cesta de ¡tres puntos! Y usted ni siquiera juega basquetbol.” Bueno, pero es que hay que comentarle que el deporte y yo no la vamos. “Jum, por eso es que está como está.”

Estas tías Universales son el alma de la fiesta, la casamentera de los sobrinos y, sobre todo, la parte impredecible de la familia. Esa tía que tiene sesenta y tantos, y se siente de 20 es una de las causas del por qué considero que mi familia está tostada.

Es que estas tías universales son queridísimas con los sobrinos jóvenes, los invitan a cuanta viejoteca que tengan y son las populares del círculo de amigas solteronas…Todas las amigas tienen que ver con ella y sin ella, no hay buen rato. Ah! Y les sacan “la sustancia” a las presas de pollo, ¡¿Bueno?! Son las primeras en descubrir quien ha crecido y quien no, cuando llegó y cuando no… y son las primeras en preguntar delante del novio (o entuke o como le quieran decir), ¿Por qué no ha llegado? “Cuidadito sale con bebe abordo”.

Y es que cuando llegan los amigos de uno a la casa ya le quiere armar fiesta… y pretende conseguirle a uno ¡¡MARIDO!! El otro día, eso ya tiempito, un gran amigo mío llegó muy al medio día a mi casa a visitarme. El se sentó en el sofá de la sala y yo en una poltrona. Resulta que, de la nada, salió mi tía y se nos sentó en la sala, al lado de él para ser más exacta, y comienza: “¿Uste’ qué hace? ¿Cómo se llaman sus papás? ¿Dónde vive?”… No saben el afán que tuve de pararme de esa poltrona e irme. Y a medida que él comenzaba a responder, ella acentuaba con la cabeza y me miraba con aprobación. Pobre amigo… ¡NO! ¡POBRE YO!

Ella, como buena mujer que es, ¡NO TIENE MINUTOS! Siempre está ocupada, “azorada”, “Con tanto qui’hacer”… pero es que cuando uno le piensa ayudar o por lo menos tenerle paciencia para poder tratar de ayudarle, ella responde con su cara enojada “¡YO ME BANDEO SOLA!”, y después se queja “No es que nadie le ayuda a uno, uno si le colabora a todo el mundo. Vea, eso lo que hacen es vivir bueno, y uno que se lidie solo…” Y uno piensa: Pero si hace unos momentos… dijiste que te bandeabas sola…

Si… esa tía, la que lo pone a uno a bailar con los primitos chiquitos o con el abuelo ya borracho… la que lo agarra a uno para bailar que porque “Uste’ es bailarina de la casa, haga algo por la reunión”… ¡¡ESA TÍA!! La que lo besa a uno en la mejilla con colorete rojo escarlata y le deja la marca que no se quita ni con agua.

Esa tía… la que uno quiere pero a veces quiere es salir corriendo de su lado… yo la quiero mucho. Yo la estimo tanto que cada vez que me saluda, le abrazo y ella me deja sin aliento. Yo la estimo tanto que le aguanto sus antojos de fritanga con Coca Cola (saben que no me gusta), sus ganas de bailar, sus amigas solteras, sus preguntas imprudentes… hasta sus levantes con jóvenes mariachis… Así que para ella, un TE QUIERO TIA.

17 jul 2009

A VER SI ADIVINAN!!!

Adivina, ADIVINADOR .....

Lo que percibí ayer me dejó anonadado. Cuando lo vi era sólido, rosa, parecía esponjoso. Pero al acercarme, supe que eran un montón de hilos entrelazados que están sostenidos por un palo de madera que está en el centro de ese montón rosa. Se veía apapachable y muy suave, pero cuando lo toqué se volvió pegachento y no pude sentir su textura, así que lo tomé del pequeño palo.

Su olor es uno de los más atractivos del universo. Huele a esencia dulce, tanto, que atrae a los terrícolas pequeños y a un sin número de insectos. Uno de los terrícolas se metió parte de esos hilos a la boca, así que decidí hacer lo mismo. ¡No lo pude masticar! Se deshizo en mi boca. Su sabor me llevó a un edén. Sabe a dulce. Es tan exquisito que aún no lo puedo describir, solo lo puedo disfrutar.

... Ya me he comido treinta de esos, y es imposible describir su sabor. El pequeño palo no es tan pequeño, los hilos le cubren. Lo que si sé es que comienzo a sentirme un poco enfermo. Mi estomago me duele y siento unas ganas terribles de vomitar. Parece ser que consumir en exceso este edén azucarado, conduce a un amargo fin.

16 jul 2009

La perra de la vecina.

A mi encantan los animales. Sin embargo, una de mis más grandes fobias es la zoofobia. No me gusta tocar ni perros, ni gatos, ni caballos, ni camaleones, ni nada perteneciente a las familias de los animales… bueno, salvo el hombre, claro. Es más ni me les acerco. Que el perrito chiquito, el gatito bebe, que el conejito, que el hámster, por más tierno que sea, yo no me le acerco. No se como explicarlo pero me pongo muy nerviosa apenas veo animales a mi alrededor. Lo peor de todo es que ellos como que huelen el miedo literalmente porque ¡siempre tiran a buscarme! ¡QUE MIEDO!

El caso más extraño de acercamiento hacia animales, me ha ocurrido con la perra de mi vecina, Nina. Es una Labrador negra, HERMOSA que sabe como buscarlo a uno. Ella parece una persona metida en un animal. Entiende todo. La dueña le dice “Nina no ladre” y la perrita se queda muda. “Nina nos vamos” y ella se posa en la puerta para salir. Es al único animal grande al que me le he acercado y he sobrepasado los cinco segundos acariciándole la cabeza. Pero, ¿Cómo pude lograr acariciar a una Labrador de su tamaño? Bien, lo primero que uno debe tener en cuenta, es que el animal se haga entender por el amo y viceversa. Segundo, que el animal no le llegue corriendo a uno; la primera vez que Nina me recibió con la corrida me pegué ¡EL SUSTO DE LA VIDA! Casi no me le vuelvo a acercar. Desde ese entonces, Nina, esa bella Labrador, llega caminando a mi lado y me pone la cabecita en mis manos para que yo le acaricie.

Les cuento que hace poco operaron a Nina. Tenía unos quistes benignos en su cuerpo que le salían como bolitas de ping pong. Verle con esos quistes era impresionante porque, personalmente, me daban ganas de llorar y me sentía muy preocupada por la perra. La cosa es que ahora está en la casa con unas cortadotas que tienen aproximadamente 15 puntos cada una, y un cuello de aislamiento color blanco. Es horrible ver a ese animalito tan adorable con ese cuello. Yo sé que es por el bien de ella, pero me parte el alma. Siento desespero por ella, me imagino uno estar con un cuello de esos y… si estar con un cuello ortopédico es lo peor, pobre Nina debe sentir sofoco ó, a lo mejor, claustrofobia… y eso me preocupa.

Ahora que lo pienso, que lindos son los animales. Como una persona que no se le puede acercar ni a un conejito siente todas estas preocupaciones por un animal al cual varios meses atrás ni se le acercaba… Solo espero que Nina salga rápido de eso, para que cuando le vea, camine hacia mí y yo pueda acariciarle la cabecita, y así podamos seguir siendo otro caso de fobia superado.

15 jul 2009

No tengo minutos.

Ya que tengo un tiempito en el trabajo, y que no tengo nada en que pensar, quiero dedicarle un tiempo a los minutos. Esos minutos que cuando uno necesita que sean cortos, son súper largos; y cuando necesitamos más tiempo, los minutos pasan como correcaminos. Y por eso es que uno siempre anda corriendo de arriba para abajo, por eso es que uno siempre llega tarde a todos lados, y por eso es que me da miedo quedarme unos cuantos minutos más en cama haciendo locha… simplemente porque desde que me levanto ¡NO TENGO MINUTOS!

Me levanto corriendo a las 5:30 de la mañana a hacer cardio, que porque es bueno para la salud y que porque es el complemento de la dieta balanceada y no se que más pendejadas… a las 6:30 termino y salgo pitada para el baño porque ya me ha cogido la tarde para irme a la U. Y es que el “corre, corre” de la arreglada es duro, y más aún con mis rizos rebeldes, que son la principal causa del retraso (No hay “Sedal” que pueda con ellos); también está el gel de baño, el exfoliante de baño, la crema en el cuerpo, el splash después del baño, el aceite para las manos, el perfume… mejor dicho, toda la gama de productos que permiten que una se vea decente.

El ejemplo clave es mi mamá. Si yo no tengo minutos, ¡Ella no tiene SEGUNDOS! Ella se levanta antes que cante el gallo para salir corriendo a las 6:40 de la mañana para el trabajo, y ya va diez minutos tarde, ¿¡Bueno?!. ¡Y ni hablar de los fines de semana! Mami es el centro de la familia; y por ser el eje central, le toca centralizarse con todo el mundo; con mi tía para sus problemas, con mi abue para el almuerzo, con mis primos para las labores de fin de semana y con nosotras… bueno, con nosotras para decirnos “hasta mañana” y “No, eso no se hace”.

Es que hay que admitirlo, a nosotras nos gusta correr. Nos gusta estar ocupadas, nos encanta mimarnos antes de comenzar el día, y, sobretodo, nos encanta que nos coja la tarde. Si no me creen, pregúntense por qué una mujer no comienza a arreglarse dos horas antes de lo previsto para salir con tiempo y llegar puntual a una fiesta, y no llegar dos horas después de que haya comenzado la fiesta. Por eso mi papi siempre me dice que me comience a arreglar con tiempo. Mi única ventaja es que somos tres nenas contra él. Es por eso que siempre estamos corriendo con todo.

Siempre estamos corriendo con los problemas, con las tareas, con las labores, con el trabajo… siempre hay algo porqué correr; y eso que hay muchas que no tenemos estado físico. Así que las mujeres de hoy en día no tenemos minutos. Por eso niños, ténganos paciencia. Entiéndanos y sonrían un poco cuando les digamos: ¡Dale rápido porque NO tengo tiempo! ¿¡Bueno?!

13 jul 2009

Un parentesis


El adiós de los buenos amigos siempre es reconfortante. Es saludable poder contar con aquellos que siempre han estado ahí para ti, más aún cuando son BTFs. Este mensaje es para aquellos a los que alguna vez tuve que decir adiós, y, en especial, para aquellas que ya muy pronto no veré…

Han sido innumerables las veces en las que me han hecho reír, llorar, querer, odiar… y eso las hace especiales. No son exactamente de mi misma edad, es más, siempre soy yo la que las cuida; ustedes hacen parte de mi familia, ustedes son mis hermanitas menores… así que el vacío que me dejan es más grande que la muralla china.

Nunca voy a olvidar cuando llegan a casa y se ponen a leer mis cosas; o cuando les da por aprenderse el baile de The Pussycat Dolls; o cuando dicen mi nombre acentuando donde no deben hacerlo… si yo estoy así no me imagino mi hermanita.

Solo espero que les vaya re-bien. Conozcan gente, crezcan como personas y, sobretodo, aprendan mucho. Las quiero mucho.

10 jul 2009

La Piscina

Mientras recibo llamadas de quejumbrosos preguntándose por qué esto y no lo otro, pienso en lo linda que está la mañana. Su sol, su brisa… veo las hojas de las palmeras moviéndose, y no saben las ganas que me dan de dejar el trabajo e irme a zambullir a una piscina… Y a medida que las horas pasan y los problemas de los demás llegan a la oficina, yo sigo pensando en la piscina…

Entonces comienzo a recordar mi niñez. El sin número de veces que entré en esa piscina cuadrada hecha de baldosas azules. El millón de veces que me tiraba al sol a eso de las 10:30 de la mañana que porque, según muchos, ese era el sol bueno para coger color.

Y es que el sol en esta época del año es el mejor amigo de los niños. Es el amigo del partido de football, el compadre en la montada en bicicleta y el hermano en la piscina. Ah! Claro que no podemos olvidar la época. Si, nada más y nada menos que… ¡VACACIONES!

¡¡Ahhh!! Yo recuerdo que en vacaciones, muy a las ocho de la mañana, timbraba a mi puerta una niña de 15 años, alta con cabello rizado, y muy buenas curvas a gritar que le abriera la puerta. Luego me gritaba: “¡VEEE, MOVETE QUE HAY BUEN SOL!”. Un sol brillante, hermoso… exactamente como el que estoy viendo por la ventana. Uno empiyamado, salía a abrirle la puerta a la nena y ella entraba. Se sentaba y comenzábamos a hablar largo y tendido. Luego daban las 8:30 y ella muy campante me decía que me pusiera el vestido de baño, “A ver si coges color.” Y soltaba esa carcajada que me acababa la ilusión en un dos por tres.

Luego, después de ya acabadas las ilusiones y que me había empapada en bloqueador, nos íbamos a llamar al resto de los amigos del conjunto. ¿Y como los llamábamos? ¡FACIL! Nos sentábamos en una mesa. Esa mesa tenía un parasol verde con blanco que giraba cuando uno hacia rotar la perdiga; y eso era lo primeo que hacíamos…

Luego, clavábamos de un bombazo en la piscina y nos zambullíamos a nadar. Yo siempre emergía del fondo de primera -no era exactamente porque era la más rápida. Y ahí comenzaba… Se tomaba aire, y a la cuenta de tres, los gritos de todos los nombres de todos los amigos del conjunto comenzaban a sentirse en la mañana. Poco a poco todos los niños y niñas comenzaban a bajar a la piscina. En total éramos 11…

Sería genial volver a ser niña. Tirarme en la piscina toda una mañana, quemarme las mejillas, y preocuparme por el bronceado de mis piernas, las cuales nunca cogieron color. Sería genial poder disfrutar de este sol… pero por el momento, tengo que atender al señor en la línea que desea una activación.

9 jul 2009

PARA QUE NO DIGAN QUE NO

Entre lo loco, lo cuerdo, lo feliz, el estrés, lo confuso y lo difuso… entre todos los sentimientos que me daba cada vez que lo pensaba, no aguanté las ganas y, por fin, dejé de lado todos los sentimientos y lo decidí: Abrí mi propio Blog!

Muchos ya me lo habían propuesto y me había quedado la idea de poder expresar lo que siento, pienso y todo lo loco que me dé la gana de escribir… pero siempre lo pensaba y lo pensaba y me decía “No, deje así, más bien no… pa’ que se pone si nadie lo lee…”, pero resulta que más de uno lee mis ensayos, mis crónicas, mis noticias… más de uno lee mis cuentos… Así que dejé de lado la boleta, las bobadas y todas aquellas cosas que hacen que yo diga: “No, deje así, más bien no.”

Muchos de los allegados saben que he intentado mil y una vez (eee tampoco, pero si más o menos unas seis) hacer uno pero no se porque no he podido seguir la cosa esta de escribir… Entonces por sexta vez, les presento mi blog, y esta vez si va en serio…


Así que si se me sale alguna Fresada, alguna locura, o alguna inconformidad con la vida… ténganme paciencia. Respiren hondo, recuerden mi dulce carita, mi gran risa… y sobretodo mi inigualable personalidad.
Los quiero, bye