Esta va por la imaginación....
y por esas inhibiciones que
todos tenemos en la vida
Quien quiso ser Margarita...
Soñaba con conocerle, sentarse a su lado, hablarle todo un día.... soñaba hasta decirle promiscuidades al oído... Soñaba con sus besos, sus abrazos, sus manos... le rogaba a la vida todas las noches porque le diera la posibilidad de conocerle, porque sus manos rozaran su cuerpo sin desdén alguno....
¡Cómo obra el cielo y la vida le permitió vivir lo que pidió! ¡Tuvo, por fin, una oportunidad! Intentó acercarse... pero jamás lo logró. La falta de agallas le quitó lo que siempre pidió
Jamás conocería a quien le había robado sus sueños más exorbitantes, jamás tendría la posibilidad de llegar a su lado para amarle... tendría que conformarse con un puñado de fantasías al mirarle y que no se fijara que estaba ahí.
Su corazón roto y fastidiado de tanto golpe decidió helarse, decretó a su cuerpo jamás volver a sentir algo por alguien. Así transcurrieron días, meses, años hasta que....
Le volvió a ver. ¡Ahí estaba! Solo que esta vez eran otras manos, otros labios, otros ojos, otra voz, pero sabía que estaba en frente suyo.
Por un momento quiso derretir el hielo de su corazón, y al estar listo para su disolución... quién le amó en sus sueños besó a quien nunca imaginó, y el frío de su corazón heló su razón.
¡Así que se desmargaritó! Jamás volverá a amar, jamás volverá a sentir, solo saciará placeres que solo encontrará en lo más profundo de su tenebrosidad y jamás conocerá el verdadero significado de ser su Margarita...
¡TE INVITO A QUE CUIDES TU MARGARITA!