28 abr 2012

De las marcas y otros errores, he aquí los secretos.


"You might be brave enough to reveal your secret only to have it used against you. 
Or someone else's secret might affect you in unexpected ways. 
There are some secrets you are only to happy to keep. 
Others surface only to be buried away deeper than they were before. 
But the most powerful secrets are the truths you thought you could never reveal. 
That once spoken, change everything." 

- GOSSIP GIRL -



Esos de los que siempre se dice jamás hemos de contar y que posiblemente, si contamos, dañaremos a alguien (no importa cómo, lo haremos). Los secretos son ese hush hush que nadie permite contar pero que todo el mundo, o por lo menos alguien muy importante en nuestras vidas, termina sabiendo de un momento a otro y todo cambia. Son ese NO-LE-DIGAN-A-NADIE que muchas veces desearíamos borrar de nuestras memorias o que, simplemente, no merecen que nadie los conozca. 

Hay secretos que son inconfesables. Son esos que no se nos pasa por la mente contarle a alguien. Derivan de un crimen perfecto el cual usted sabe que si es dado a conocer, su vida cambiará, la forma como los demás le veían cambiará... y es por eso que no es permitido que alguien lo sepa. Este siempre estará en su corazón y le asechará en las noches solitarias, cuando no pueda dormir. Personalmente, he contado más de uno por este blog, y muchas veces me siento muy mal por contarlos... recuerde, siempre que uno los va a contar, calla porque son bien ¡perjudiciales!... 

Hay otros secretos que no son tan inconfesables, pero que es alma mater para nuestro orgullo NO CONTARLOS... pero a usted le pica la lengua por contarselos a alguien, así que se los termina contando o a su mejor amiga, o a su cómplice, o a su hermana, o a su perro... pero de ahí no pasa. Tiene un solo confidente y usted sabe por qué, es un crimen perfecto en segundo grado. Esos a los que no se le dan tanta importancia pero que son MUY relevantes. El ejemplo claro, salir a perseguir a su novio para ver si le es infiel o no... o que le guste el man de biomédica (para los que aún no estamos tan envenenados con las relaciones amorosas). 

Finalmente, hay unos secretos que son... bueno, de esos que uno prefiere que nadie sepa pero que si se cuentan, uno termina diciendo: "Ah pues bueno, no hay problema que se sepa". Claro ejemplo es, usted se hizo la lipo; o usted se comió el último pedazo de pastel del matrimonio de su prima; o usted siempre fue muy malo en matemáticas... 

Una de mis debilidades cuando pequeña era que no sabía guardar secretos. ¡Tenía que contarlo todo! Sin embargo, ahora que soy mayor, no cuento ni los números (de veras, soy mala para las matemáticas). Creo que todos aprendemos a guardar secretos o a no contar las cosas a medida que vamos tomando un camino en la vida.

De una cosa si estoy segura, ese viejo dicho de "Nada está oculto entre el cielo y la tierra" no es verdadero. Hay cosas que uno no puede contar porque "donde eso se llegue a saber, usted pierde, yo pierdo, todos perdemos"... el problema es que, para los que creemos en el bien y en el mal, hay dos personajes que si se los saben, y uno de ellos hará hasta lo imposible porque todo se revele, para que todo cambie en nuestras vidas. De nosotros está, guardar ese HUSH HUSH.

18 abr 2012

Esta es la vida real - parte X

"Y ahora que vuelves a pensar en él, 
quiero decirte que muy adentro ambas sabemos 
que él no es lo que añoras. ¿Cómo vas a añorar a alguien 
que ni siquiera sabe tu fecha de cumpleaños?"

- Carta 2010


ASÍ TERMINA TODO
Recuerdo que en el 2010 algo extraño se apoderó de mis pensamientos... ¿y si jamás alguien me ama? ¿y si jamás alguien me llega, por lo menos, a querer o a necesitar en su vida? Había un vacío muy dentro de mí, un sentimiento de estar rodeada de muchas caras, pero encontrarme sola en un rincón. Un yo-no-sé-qué se apoderó de mí y yo me volví a alejar de todo eso que me hacía sentir más sola, lo cual era todo, porque todo me recordaba que no tenía a alguien que me besara, que me abrazara y me acariciara... que me escuchara, que a sus ojos fuera un ser hermoso... me sentía sola. Y si me miraba al espejo, ¡No! Era como ver a una niña de doce años con 10 kilos de más y muchas ojeras. 

Esta vez decidí que tenía que ser yo quien luchara por mí y no mi Maestro Miagi. Yo tenía que ser quien me parara de ese sentimiento cuando miraba a las parejas caminar cogidos de la mano, o cuando lo veía pasar con sus amigos por la Universidad. Tenía que ser yo. Yo para pararme, yo para mirarme, yo para superar esa desesperación.

Cuenta la última carta de ese sobre verde, escrita durante el 2010, que una noche no podía dormir y había cogido el viejo blog de hojas amarillas. El micropunta ya no estaba al lado de ese blog. Es más, el blog solo tenía una que otra hoja en blanco, bueno amarillo, y se veía desgastada su portada. Esto también lo dice la carta:  

"... que no te mate el desespero por encontrar a alguien que te ame; que no te maten las ganas de amar porque para amar hay tiempo, y ese aún te sobra. Todo esto debes dominarlo, debes darte cuenta que muy pronto sanará, y que no será él quien lo sane, sino tu misma. ¡Aguanta! ¡Sonríe! Mira a tu alrededor y coge lo mejor para ti. Eso si, por nada del mundo te aferres a él, y ni se te ocurra agarrarlo porque él fue quien te soltó primero. Así que corazoncito partido, cambia esos ánimos. Deja que la corriente te lleve un poco y sigue adelante. Recuerda, tu lo vales, él no."

Creo que ha sido el mejor consejo que he dado y el mejor consejo que me han dado. Por primera vez, era la razón la que tenía una conversación sensata con la inteligencia emocional. Por primera vez supe que había reconocido que no era él, él había sido superado en el momento en que creció mi devoción adictiva por el trabajo. ¿Qué era? ¡ESO! ¡El pinche sentimiento de amar y querer ser amado! No era nada contagioso, ni incurable pero... ¡era como si lo fuera! Lo peor de todo era que tenía que enfrentarlo sola, porque no era de algo externo que estuviera afectando mi yo interno, ¡NO! Era algo interno que estaba afectando mi yo interno y externo. 

Fueron muchos chocolates y dulces los que pasaron por mi paladar para solventar ese sentimiento. Ahora bien, si usted está leyendo esto y sabe que posiblemente, esto le ocurre, le aconsejo que el ejercicio le dará endorfinas (lo que le hará feliz, causándole el mismo efecto), y de paso, le ayudará a que se vea como un HOTSTUFF o una DIVA.

Desde ese entonces, ese pinche sentimiento de amar y querer ser amado sigue ahí, y ha decir verdad, a medida que pasan los años y las experiencias se van incrementado, me voy dando cuenta que eso es lo que soy, un ser solitario. Ya no quiero que le hagan agüjeritos a mi corazón, y no quiero hacérselos a nadie. Si, lo admito, me da miedo sentir mariposas en el estómago, sonreír estúpidamente por alguien, tropezarme o pegarme contra una pared por ver a ese alguien... simplemente, le tengo temor al amor de pareja. Creo que por eso no me veo con alguien en el futuro... ¡pero vamos! ¿Qué puedo hacer? ¡ASÍ SOY YO! Soy una artista medio bohemia con personalidad fresa-freak que creció en una familia donde solo se dará de herencia, la EDUCACIÓN y esta JAMÁS me enseñó cómo afrontar este tipo de dilemas existenciales. 
   
Sin embargo, quién sabe, a lo mejor algún día llegará quien me haga tragar estas palabras.... por lo pronto, yo vuelvo a mi estado fresa-freak para contarles que aún sigo pensando que Colin Morgan (aka Merlin)es el amor de mi vida... ¡¿QUÉ?! ¡Vale la pena soñar! 

EPILOGO: Mi Meastro Miagi tenía razón, había que escribirse para tener que soltarle. No recuerdo ya muchas cosas... y una sensación de alivio se ha adueñado de mí al saber que ya no lo llevo en mis pensamientos como pensé que lo llevaba al iniciar esta historia... si, a lo mejor, no era amor, era solo... el pasado de piqueteadero del que habla Andrés López. Si, ese amor de los 17 que no se olvida... Personalmente, me alegra que ÉL esté bien, que esté haciendo lo que quiso para su vida, que todo le esté saliendo como él quiere... no tengo ningún resentimiento contra él... es más, aunque sé que es para varias nominaciones de Oscar, ya ni ganas me da de escribir ese guión. Lo que me lleva a preguntarme sobre una excusa para que mi mamá acepte que tengo que regalar, más bien quemar, el Osito de peluche. 

11 abr 2012

Esta es la vida real - parte IX

Llegas cuando estoy a punto de olvidarte
busca tu camino en otra parte
mientras busco el tiempo que perdí
y hoy estoy mejor sin ti.

- Camila

EL MALUCO REWIND... 
Este cassette está como malo
No creo que a mis lectores les haya tocado el famoso WALKMAN. Pues a mí me tocó, y sí, alguna vez agarré el kilométrico y le dí rewind al cassette porque mi Walkman si tenía el botón de Foward. A veces si podía, otras me costaba más, pero siempre terminaba brava. Uno terminaba diciendo REWIND DE DAMIER (perdón por lo soez). Es por eso que hoy comienzo de esta manera para contarles que la mente es como un cassette. A veces uno le da foward y muchas veces, sin uno quererlo, hay que darle el maluco REWIND. 

Fueron semanas sin saber de él. Fueron meses y finalmente, fueron dos años sin saber qué ocurría con él, por qué ocurría, si estaría bien o mal... Recuerdo que si me preguntaba mucho por él. Alguna vez un amigo me dijo que había abierto un bar poco después que yo me fuera de la emisora. Las cosas habían quedado en el pasado, habían ciertos diálogos que no recordaba, otros que sí, pero en mi mente siempre estará el "Es que yo soy un ser cambiante". Me lo recordaba con frecuencia, y creo que aún lo sigo haciendo, para decirle a mi inteligencia emocional que él es un no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro... si él está feliz así, yo estaré feliz así. A mí no me costó trabajo aceptarlo (¿Se acuerdan? 5 de agosto, media noche, automóvil... ¿Capítulo III de esta historia? OK).

El remedio de todas las tusas, así sea por una traga que jamás fue nada suyo, es el estar ocupado. Sí, el QUE-HAY-PARA-HACER, el HAGA-ALGO-CON-SU-VIDA, el CAMINE-VENGA-LE-AYUDO... yo tuve un Maestro Miagi que me hizo ver las cosas de cierta manera y que hizo el trabajo difícil, pero si mi pensamiento no estaba concentrado en otras cosas, perdía. ¡COMENZABA A PENSAR EN ÉL! ¡ME FRUSTRABA DE SABER QUE ESTABA PENSANDO EN ÉL! ¡Todo en esta ciudad me lo recordaba! Bueno, no todo. La U era mi palacio, mi castillo, mi burbuja anti no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro. La U no solo me ofrecía manes para ver, estudio por hacer, amigos para compensar el tiempo perdido. La U me ofrecía algo más, ¡UN TRABAJO! 

Durante esos dos años, me volví cual hormiguita y lo único que hice fue estudiar y trabajar. Cerré mi corazón y no volví a dejar entrar a nadie. No miraba a ningún niño de la U, y no me importaba si alguno me miraba. Yo no veía. Mi refugio, la U y sus trabajos y mi querido centro de servicios. Era fácil, era lindo. Mis jefes me querían, mis compañeros eran los mejores, aprendía todos los días, dejé el acento fresa, dejé de ser tan mimada... Mi centro de servicios me abrió las puertas en su totalidad y hasta ahora, esa es mi mejor experiencia laboral... todo era perfecto. Hasta que a mediados de 2009....

Un día cualquiera, yo estaba en mi cubículo en el centro de servicios, faltaban 10 minutos para salir a clase, cuando me dio por entrar al MSN para mirar si un compañero de estudio estaba conectado porque teníamos que hacer un trabajo juntos. Me logeé, y no fueron ni cinco minutos cuando una ventana se abrió y leí lo siguiente: "Voy a estudiar cine en tu Universidad". ¡Les cuento que pegué un grito! Las dos personas que estaban conmigo en el centro de servicios me preguntaron qué había pasado y yo les dije, "¡Es que me acordé de una cosa horrible!".

En cuestión de un segundo, todos esos recuerdos que me atormentaron y me frustraron habían vuelto a mi mente, y en ese momento no lo podía creer, iba a venir a mi palacio. ¡SE IBA A ADUEÑAR DE MI BURBUJA! ¿¡POR QUÉ MI BURBUJA!? ¡SI YO LE DI TODO CALI! Él podía salir y no me encontraba por ningún lado, no me iba a encontrar jamás. Yo no tenía que encontrármelo, ¡CALI ERA DE ÉL! Yo conocía de los sitios que le gustaba frecuentar así que yo no lo hacía. Y ahora, mi castillo iba a ser invadido por un no-soy-ni-lo-uno-ni-lo-otro. ¡Y lo peor de todo! ¡ME LO IBA A ENCONTRARRR! *Sollozos* ¿¡No habíamos quedado en que él iba a ser un gran empresario con su bar?! 

Yo salí corriendo a contárselo a quien sabía que tenía clase cerquita a mi oficina, a una amiga palmireña a la que estimo mucho. Ella lo único que hizo fue reírse, y reírse y reírse y terminó con esta pregunta: "¡¿Ese man tan viejo y se va a poner a estudiar?!" De razón se reía. "¡Nooo ese al primer semestre se retira! Ese man no vuelve, fresca, fresca que eso es solo cuatro meses y ya! Él está tan ocupado con su bar que ni tiempo va a tener para terminar la carrera. Es más, ni terminará el primer semestre." Yo me fui convencida de ello. Es cierto, él era tan pesimista cuando yo le conocí que por dedicarle todo su tiempo al bar, no se lo iba a dedicar al estudio. Así que respiré aliviada. 

Así fue. Al siguiente semestre, él estaba ahí y sabía donde trabajaba yo. Y yo... yo ponía carita de tonta. Tengo que admitirlo: ME ENCANTABA QUE ME BUSCARA. Muy dentro de mí, yo quería seguir siendo su amiga, ¡Y eso éramos! ¡ERAMOS AMIGOS! ¡Habíamos vuelto a ser amigos! Pero algo no era como antes, y no me refiero a las mariposas en el estómago, ni a las ganas de comérmelo a besos. Algo ya había cambiado. Yo era más callada y él solo leía, y leía y leía y a veces hablaba por celular. Todo se tornó tan distante. Aún así, me invitaba a almorzar, me llamaba para que lo acompañara en la biblioteca, me preguntaba cosas de la U... Casi siempre andaba solo... ¡CLARO! ¡ME ESTABA UTILIZANDO PORQUE NO TENÍA AMIGOS! JA JA JA JA... Pero luego los tuvo. Y se olvidó por completo de mí....  ¡AJA!.... Menos mal tenía mi trabajo y mi estudio. 

Hablando en serio, siempre que él necesitó algo de mí en la U, yo se lo daba. Yo se lo compartía, yo se lo hacía saber, y no me arrepiento. Él es una gran persona. Un "BACÁN" si uno se pone a hablar con él. Antes yo soy "la mala de la película" contando todo esto. Yo soy quien dio la estocada más grande, CONTARLO TODO. 

No solo terminó el primer semestre, sino que entró en el segundo... y creo que ya está como el séptimo u octavo, algo así. Volverme a encontrar con él, fue toda una experiencia. Experiencia que le enseñó a mi cassette mental no solo a hacer rewind, sino foward. Yo sabía que tenía que seguir adelante. Yo sabía -y sobre todo estaba al tanto- que una vez él tuviera a amigos, se olvidaría de mí. El problema fue, que una vez eso pasó, no sentí ganas de llorar por él, ni de echarme a morir por él... el problema fue que me dí cuenta lo sola y lo desgastada que me sentía. Si tan solo hubiera recurrido a la EDUCACIÓN de mi MAESTRO MIAGI

5 abr 2012

Esta es la vida real - parte VIII

Si, todos cometemos el error de dejar algo por ahí... 
y por ahí, bien guardadito, está.

RECUERDOS QUE AÚN VIVEN
Cinco cartas viven aún en mi mesa de noche. Tres del 2007, y dos del 2010. Están en un sobre un poco raro, guardado debajo de un cuento que escribí muy importante para mí (porque ha sido el único escrito que he acabado, de ahí para allá solo son guiones) y que solo H2Odo ha leído. 

Las del 2007
Estas están escritas con un micropunta color negro que se ve medio borroso por el color amarillo de las hojas y el resultado de la tinta después de varios años puesta en papel y guardada.

La primera habla de una noche, un sábado en la noche, en donde él salía al aire, y yo lo escuchaba... la carta refunfuña y muestra mis sentimientos de niña malcriada. Esta nena dice que aún lo ama mucho, y que no puede vivir sin él, pero que poco a poco comienza a hacer su vida (la que tiene hoy) y que al parecer (o más bien, es cierto) no está en ella. ¿Quieren conocer un poco? "Acabas de entrar al aire (9:28p.m) y estás hablando de San Alejo... y tu voz me encanta; y no entiendo porque se me hace un nudo en la garganta y me dan ganas de llorar..."

En la segunda carta le comento que se parece al oso de peluche que descansa en mi cama, y que por eso le digo OSITO. Pero él jamás le gustó que le dijera OSITO... Esta vez si no pongo cita, es muy ridícula. ¿¡Quién permitió que yo escribiera esas ridiculeces?! Dizque chiquito como él, y con la nariz y la mirada de él... y que sentado de perfil se parece a él, y que, oigan esto, TIENE CABECITA TIERNITA COMO LA DE ÉL.... 

La tercera comienza así: Hey.... friend?! Si, la última carta de ese año post-virgen o como le quieran decir, es un reclamo a su insensatez por su trato hacia mí. Si, un adiós pues y si te vi, me pides permiso para hablar... aunque jamás lo ha tenido que hacer. ¡Ese jamás pide permiso!

El 2010 trae nuevas noticias
Están dos cartas.... ¡son geniales! Son el POST-POST de todo... el ¡YA TE HE SUPERADO! y el ¡YA SÉ POR QUÉ ME DUELE! Si, porque él es, como dice Andrés López, el pasado de piqueteadero. Pero bueno, es más un trauma general que él, lo que me pone feliz, pero es como una sirena de policia, ALARMANTE.

Pero no puedo contarles aún lo que dicen, porque si no, no tendría capítulo 10.

Aún no sé por qué no se las entregué y las guardo cual tesoro escondido, de esos que si se tocan cae una maldición sobre quien le cogió... bueno, si sé por qué. Tengo la gran idea de hacerme hipnotizar para poder volver a esa época y recordar fragmento por fragmento todo lo que ocurrió con él... si, es que le quiero dar duro con un guión JE JE JE... pretendo escribirlo TODO en un guión, y hacer una película... ¡¡¡PARA QUE QUEDE EL RASTRO DE LO QUE ME HIZO SENTIIIIIRRR!!! Perdón, perdón. Me genera emociones hablar de ese guión.

El problema es que he ido olvidando cosas... detalles que son importantes, esos detalles que pueden hacer que uno llore o se carcajee de la risa...  yo recuerdo cosas, y hago memoria, pero FALLA, a veces ¡FALLA! Tanto que en ocasiones tengo lagunas con las conversaciones de mi Maestro. Por lo pronto tengo que ahorrar para hacerme la hipnosis, si, y encontrar el desocupado o la desocupada que me acompañe, porque eso si, yo no me dejo hipnotizar solita. NOOOOO.... ¡QUE MIEDO! 

Sigan conectados.... ¡Ah! Y NO se preocupen, ese oso de peluche hay que quemarlo... tal vez después de la película