14 dic 2011

Descaches

De esas cosas que uno anda medio desocupado en el trabajo
entonces puede ponerse a medio desempolvar este blog...



Más de una vez estamos entrando a un bar, a conocerlo porque tu amiga X le dio por hacerte una cita con él y uno lo ve... uno sabe que es él... uno le ruega a Dios que no sea él... y ahí está, lo que uno jamás se había imaginado, ¡UN DESCACHE A LA VISTA!

¡ESOS DESCACHES! Yo diría que son esa mancha en la línea de esa serie de personas que hacen parte de ese libro de eventos desafortunados.

¡ESOS DESCACHES! Esos que son hechos solo para una persona que no es uno, pero que uno no sabe por qué todas las amigas le piden salir con él, la familia lo quiere (uno llega a la casa de la abuelita y ella se está despidiendo de él), la gente habla bellezas de él... y uno lo ve y... ni se le pasa por la cabeza la más miníma idea de qué hablar con este personaje. Este personaje es una inocente criatura que delante de los amigos y familiares es un santo, pero que uno lo ha pillado en unas cosas... morrongeins, que le llaman.

Yo conozco unos, ¡LINDOS OIGA! Se las dan de principe de Gales y uno los ve, y no encuentra lo de principe. No tienen cabello sedoso, ni cuerpo escultural, ni sonrisa encantadora, ni son caballerosos... no son nada de lo que le vende a uno Walt Disney (Yo aún sigo esperando ese principe Eric). Esos hombres que medio abren la boca y uno queda con el gesto como si se hubiera comido algo que le supo a diablo... Esos de gata en la espalda, camiseta ajustada y caminado de galan de pueblo... ¡LINDOS OIGA!

Hay unos... aparentemente se ven muy bien, visten bien, huelen bien, son muy atractivos pero cuando abren la boca... yo les llamo ¡LOS ELEMENTALES! Si, porque son tan elementales que uno no encuentra qué hablar con ellos. Los chistes son malos, sus anécdotas peores, no hacen nada por la vida (por que nacieron en cama de oro), la conversación jamás fluye... es que ni hablan del clásico (y eso que ni me gusta el football).

Hay otros... ¡Es que la lista es interminable! Podría quedarme toda la noche hablando de ellos pero... se los resumo, el gay que no parece, el bi que uno nunca se dio cuenta que era hasta que lo vio viendo hombres de forma extraña, el que habla mucho, el que no habla, el tacaño, el guepa!, el lento, el sonso, el despierto, el que te emborracha, el malo (ese que tiene cicatriz en la mejilla y uno lo mira con cara de What?!), el bueno (el contrario al malo, duh!!)... la lista es interminable, eso si, de una cosa estoy segura, descaches o no, no podemos vivir sin ellos.