¿Quién es ella? La que se maquilla los ojos muy de cerca al espejo.
¿Quién es ella? La que se viste de mujer pero parece tan solo una niña.
¿Ella? La que sonríe y se toca las mejillas.
¡Esa! Quien tapa mi reflejo al mirarme al espejo.
A medida que pasan los días y las semanas, cada vez que te miro al espejo no encuentro ni un solo rastro de aquella personita que eras hace dos meses atrás. Tu cabello sigue igual, tu cuerpo sigue igual, tu sonrisa, como la de hace 12 años, esta igual... pero cada día se apaga más.
Esa eres tu, la del espejo, la que cada mañana detallo de pies a cabeza sin ropajes. Su cabello en su pecho, sus ojos cada día menos destellantes y su cuerpo cada vez más ligero.
Poco a poco me mira del otro lado del espejo. No me reconoce. Le hablo y le digo quién soy, pero no me reconoce. Vuelve y mira mi cuerpo desnudo de arriba a abajo. Esta vez trago saliva y me estremezco. Sus ojos apagados, me han puesto nerviosa.
No me reconoce, no sabe quién soy... angustiada le digo que soy yo, ¡que soy su yo exterior! Cuando le digo, me mira con repugnancia.
- ¡Pues no te creo! - Me dice con su acento fresa - Mi yo exterior es como yo, sus ojos brillan y su sonrisa nunca se termina-
Yo le sonrío y le digo
- ¿Te has mirado al espejo?
Ella me mira desafiante. Yo le respondo.
- Si, esta somos nosotras dos.
- Ya no tengo el mismo resplandor.
Yo cayo.
- ¡¿Qué nos has hecho?! - Pregunta, angustiada. Yo cayo porque no sé qué decir.