20 dic 2010

ASÍ EMPACO YO…. ¿Y QUÉ?

Seis de la tarde del día antes de viajar y uno apenas está haciendo la lista de lo que hay que salir a comprar… Esta lista es nada más ni nada menos que todos esos implementos que uno no tiene o que ya se están acabando, convirtiéndola en la excusa perfecta del por qué uno aún no empaca. Esta lista está escrita con letra chiquita y cubre los dos lados de una hoja tamaño oficio. En mi caso, la lista tenía, además de accesorios y ropa, un sin número de implementos de aseo personal, los cuales incluían el bloqueador, el repelente, una crema hidratante y un splash.

Generalmente, cuando uno sale a hacer las compras de la famosa lista, uno va solo. Uno va a lo que va, a hacer esas compras y ya. Sin embargo, ese día su mamá le dio por acopañarle que porque había salido temprano del trabajo, y no estando satisfecha, le ha pedido a su papá y a su hermana o hermano menor que les acompañe y ellos, uno no sabe por qué, pero dijeron que si. Plan compras con la familia y uno con una lista de cosas que… bueno, esto fue lo que dijo mi mamá de la lista “¡El colmo! ¿¡Es que me vio cara de qué?! ¡Me recorta esa lista me hace el favor!” Uno sale, después de media hora, recortando la bendita lista y el papel que utiliza ahora no es tamaño oficio, sino tamaño carta. Se le va sólo una sola página, la letra ha comenzado a crecer y cuando uno entrega la lista, la mamá vuelve y dice: “¿Cómo así que vestido playero? Si usted tiene uno en el closet bien bonito. Nunca se lo pone.” ¡¿Cómo le explica uno a la mamá que ese vestido es de dos temporadas atrás y que ya no se ve bien?!
Después de hacer uno y otro recorte en la lista, uno termina utilizando ¼ de papel carta y la letra ya va en tamaño normal, si, porque su papá no logró leer. La familia sale bien contenta a hacer las compras. ¿Y qué rayos ocurre en la durante la compra?
No sé si a ustedes les pasa pero, más de una vez su mamá hizo una leve insinuación como “Jmm… No, no, no, ese bloqueador no me la protege. Vea, lleve este que le cuesta más pero es mejor”… Y uno no sabe porqué pero el papá ya se perdió. ¡UNO NO SUPO PARA DÓNDE SE FUE Y POR QUÉ NO LO SIGUIÓ! La hermana menor ya está pidiendo cremas para peinar y para el cuerpo. La mera decisión del bloqueador tomó 20 minutos y uno ya se quiere ir. Como después de cuatro horas, usted llega a su casa, empaquetado, con los pies cansados… pero ahí no termina nada. Al contrario, las compras eran –solamente- el comienzo.
En la mente, uno ya ha preparado la maleta y uno está casi seguro de que todo cabrá en la maleta. Uno saca la maleta ¡DE UN CONTENTO! Camina hasta su cuarto, pone la maleta en la cama y apenas que va a comenzar a empacar, su mamá ha aparecido de la nada y le dice: “¡¿Y usted piensa viajar con esa maleta que no tiene ningún cierre?!” Uno mira a la mamá y le dice, sabiendo que después de la barbaridad que uno va a decir ella le va a contestar de esa peculiar manera, “Pues… es que no hay otra.” La mamá le desheredó con la mirada y le ha sacado cuanta maleta hay y uno… uno sonríe y comienza a ver cual le puede servir. Resulta que la que le sirve tiene adentro unas cajas donde están guardados los adornos de las navidades pasadas que ya no sirven pero que toda mamá no regala porque algún día servirán.

Entonces uno agarra la maleta que uno piensa que es lo suficientemente espaciosa para llevar todo lo que lleva. Uno coge esa maleta y comienza a meter cosas, y cosas. Hasta que llega un momento en el que la maleta está a punto de estallar y… y medio botiquín de aseo personal está a afuera. Uno se comienza a estresar. Así que las cosas pasan de una maleta a otra hasta que, después de hora y media, uno deduce que debe sacar cosas de la maleta. Sin embargo, uno no encuentra qué sacar. ¿Pero qué es lo tan importante que se lleva?
Cuando uno empaca para un viaje (sea cual sea el motivo), uno siempre saca la ropa del día del viaje a un lado. En mi caso, se mete a la maleta la del otro día, junto con una piyama, una toalla, los underwear, la ropa con la que se va a sentir más cómodo al trabajar, dos pares de zapatos y otra ropa porque UNO NUNCA SABE. Además, de otros underwear porque… ¡UNO NUNCA SABE! El botiquín de aseo personal incluye jabón, papel higiénico, talcos, desodorante, crema de dientes, shampoo, tampones, splash, bloqueador, crema para el cuerpo, maquillaje, crema para desmaquillar, gel desmaquillador, pañitos de bebe o desmaquilladores, gel para después del sol, crema para peinar, y gel antibacterial. Además, unos juegos para que en algún momento se mate el aburrimiento. Obvio, olvido la ropa de trabajar que, en mi caso, era un disfraz de duende.
Así que uno comienza a preguntarse qué es útil y qué no. Los juegos definitivamente no eran útiles (pero uno siempre cambia de opinión cuando se encuentra con los famosos trancones que dejan las fuertes lluvias), y de ahí para allá, toca sacar una que otra prenda de vestir y los zapatos que posiblemente serán útiles, pero uno verá como ingeniárselas en el viaje. Así que después de sacar una y otra cosa, la maleta sigue llena y es IMPOSIBLE sacar más. Así que uno decide llevar no una sola maleta sino dos. En mi caso, en una maleta iba la ropa, y en la otra, iba el botiquín de aseo personal. Por más que se intentó meter un juego no se pudo. No hubo poder humano que hiciera meter un solo juego. Ya no se llevan zapatos, ya le toca a uno con las pinches sandalias con las que se viaja estar durante todo el viaje. Después de dos horas, las maletas quedan arregladas y uno, uno contento se duerme.
A la mañana siguiente, ¡Oh sorpresa! Uno ha olvidado meter el verdadero botiquín, si, el de los primeros auxilios…

10 dic 2010

¡¿Qué me consiga qué?!

Algo sin sentido... pero que lo tengo metido en la cabeza desde ese chat
QUERIDO TÚ:
¡¿Que me consiga a alguien como él?!?! ¡¿Que me consiga a un amigo como él?!?! Y según mi querido tú, ¿¡Quien sería la persona que me puede ayudar con eso?!?! Digo, para eso deberíamos encontrar una persona que hable inglés, huela delicioso, le guste mis pelis fresas, y que su tema favorito sea el mismo mío en el momento indicado....
Para eso, habría que encontrar a alguien que quiera hacerme parte de su vida, que piense tanto en mí que me invite a todo lado, que se aguante todas mis fresadas, que cante conmigo en ingles, y en español. Alguien que cuando esté enfermo me recuerde a una persona especial en mi vida.....
Alguien que le guste todo lo que escucho, lo que como, cómo lo como, lo que me gusta, lo que no… alguien que no le importe lo que digan los demás.
Una persona que sea mi sitio seguro, que con ella, yo sepa que nada me va a pasar porque estoy a su lado, y jamás dirá nada mío, nada de mis secretos, y me protegerá de todo... Una persona que aparezca en el momento indicado y me diga “aquí estoy, soy tu sitio seguro y puedes contar conmigo...”
Una persona que presienta todo lo que siento, y porque lo siento... que presienta quien quiere hacerme daño, quien quiere estar conmigo, quien quiere algo serio conmigo y que sea lo suficientemente divertido para hacerme sentir libre, segura y graciosa.
Una persona que me enseñe a ser descomplicada.... que pegue y muerda sin hacer daño. Una persona que con solo mirarme, me sepa leer. Una persona que me conozca de los pies a la cabeza y no se le pase por la mente nada malo. Una persona loca que sepa lo que necesito para sentirme viva.
Entonces querido Tú, como verás es imposible de reemplazarlo....
Sin embargo, si te arriesgas y sientes que si lo puedes hacer, intenta buscar algo mejor. Alguien que después de todo no sea tan snob. Una persona que no le tenga miedo a nada, y que me enseñe a no tener miedo. Alguien que si me va a enseñar algo, lo haga mejor que los demás. Una persona que no ponga límites… Alguien que no cambie por lo que los demás digan… Alguien que me mire y me quiera por lo que soy. Esa está difícil. No creo que lo llegues a encontrar.

5 dic 2010

EL FINAL DE LOS FINALES

Como siempre Frenagolgi comienza con sus retos y sus cosas sobre escribir de algún tema y yo… bueno, yo simplemente me dejo inducir por los retos y termino ahogada en un laberinto sin salida porque siempre quiero ganarlos. Así que Frenagolgi prepárate, porque este reto es demasiado fácil… no hay nada más fácil que escribir sobre mis finales.
Este no es otro semestre más que termina con buenas calificaciones y buen promedio. Este semestre es mi último. Si, no más materias. ¡POR FIN! Los últimos días fueron dramáticos, estresantes, desesperantes, confusos y, sobretodo, duros. Jamás tuve el sentido de concentración y responsabilidad tan apagado como este final de semestre. Mis cuestiones personales casi acaban por hundirlo pero ¡POR FIN ACABÉ!
Académicamente, lo que más agotada me dejó fue el examen ECAES (que ya se llama SABER PRO) y un reportaje que casi no termino de hacer debido a la falta de inspiración que tengo desde Octubre. Y es que estuve trabajando casi todo un mes y medio en ese súper reportaje el cual jamás supo cómo comenzar y cómo terminar.
El gran problema es que me sentaba al computador, abría Microsoft Office Word y no me salía ni la primera oración a cerca del tema. Más bien, salían palabras que entristecían al computador y hacían que me viera envuelta en pedazos de papel higiénico húmedos y empaques de chocolates baratos.
Si. Escribía cuanta frase se me venía a la cabeza y estuve a punto de salir de la casa a coger el P75 para irle a buscar y que me permitiera hablar… así me tocara ponerle un saco en la boca y amarrarle las manos con un pañuelo para que no se lo quitara. Sin embargo, jamás he tenido las agallas para hacerlo, así que me volví muy amiga de GOSSIP GIRL, y ella poco a poco iba resolviendo todas mis dudas y me fue diciendo frases sorprendentes sobre todo aquello por lo que estaba pasando. Sin duda alguna, decidí hablar.

Lo hice un miércoles, pero fue el miércoles antes del ECAES, ya sabrán que pasó ese domingo de ECAES. Concentrarme fue imposible. La cabeza me dolía no por pensar las respuestas del bendito examen, me dolía de tanto pensar en ese asunto personal. Ese domingo, cuando terminé a las 5:00 pm, quise ir hasta su casa y hablar porque el miércoles… ese miércoles habló una y otra vez. Poco a poco acabó con mis palabras, con lo que iba a decir, y creo que jamás salió el verdadero mensaje que le quería dar. Así que opté, como siempre, por huir.
Sin embargo, seguí con mis finales, sobre todo con ese reportaje. GOSSIP GIRL quedó a un lado. Caí a los pies de NE-YO y el R&B, quienes no dudaron en convertirse en mis protectores, junto con los pañuelos, los chocolates baratos y las botellas a medio acabar de la despensa de licor en la nevera.
Ver a esa persona es la cosa más difícil de hacer, porque ya no le puedo mirar a los ojos debido a que me sonrojo y nace en mis labios una sonrisa estúpida. Es decir que he arruinado una amistad por un estúpido sentimiento. Si puedo decir algo a mi favor, siempre he puesto la amistad por encima de todo, y pedí lo que pedí debido a que me estaba dejando guiar por mis impulsos y la estaba poniendo en peligro. ¿Quién iba a pensar que hacer lo mejor iba a ser el daño más fatal? En fin, yo estoy hablando de mis finales…
Entregué el reportaje. Gracias a todos los que entrevisté y me dejaron ponerlos en él. Sin ustedes no me habría ido tan bien. Mi nota final no hubiera sido tan buena como lo es.
No sintiéndome mejor, sigo encerrada en cuatro paredes de las que no quiero salir. GOSSIP GIRL vuelve a mi vida para intentar volver a construir lo que destruí y lo que siento jamás va a resolverse. Ya no como chocolates baratos, ahora son chocolates importados de Francia. MIKA vuelve a hacer de las suyas. Me ha encerrado –de nuevo- en su mundo y me ha puesto a fonomimiquear sus canciones, con las que poco a poco me voy sintiendo mejor. ¿Y por qué ocurre esto?
El esposo de una de mis primas cercanas ha llegado de Francia con deliciosos chocolates para la familia y una gran sorpresa para mí. Si. ¡POR FIN TENGO UN CD DE MIKA! Jamás los había encontrado en Colombia. Ese regalo ha puesto mis ánimos arriba… solo espero que así se quede mucho rato.